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  • Foto del escritorFher Vela

Mujeres con más probabilidad en recaer en una adicción

En organismo masculino, pasan 44.8 horas, para que una sustancia abandone el cuerpo; en las mujeres son 91 horas



Ciudad de México.- Los hombres consumen drogas ilícitas por su tendencia a tomar riesgos; las mujeres lo hacen para disminuir la ansiedad y a causa del estrés, ellas tienen más probabilidad de recaer en el abuso de sustancias, advirtió Silvia Cruz, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.


La respuesta es distinta por género; no obstante, prácticamente son inexistentes los estudios que subrayen esa necesaria diferenciación, señaló la especialista. Se ha demostrado que la población femenina es más vulnerable a las adicciones por factores fisiológicos y hormonales, entre otros.


Al tener un tránsito lento en el tracto gastrointestinal, las sustancias permanecen más del doble del tiempo en el organismo, respecto de los varones.

Entre que algo entra y sale del organismo masculino, pasan 44.8 horas, mientras en las mujeres son 91 horas, con lo que aumenta la cantidad de droga que llega a los tejidos, indicó.


La especialista participó en el seminario Retos para las políticas públicas en la atención y reducción de daños en el uso de drogas en mujeres, organizado por El Colegio Nacional. Ahí, María Elena Medina Mora, directora de la Facultad de Sicología de la Universidad Nacional Autónoma de México y coordinadora de la sesión, resaltó que la población femenina incurre con menor frecuencia en el consumo de estupefacientes, pero cuando empieza, tarda cuatro años menos que los hombres en desarrollar dependencia a las drogas duras, y siete años menos al alcohol.


En la mayoría de los casos, el uso y abuso en el uso de enervantes está asociado a una enfermedad mental, la que padecen casi en la misma proporción hombres (30 por ciento) y mujeres (27 por ciento). En cambio, ellas enfrentan mayores obstáculos para tener acceso a los tratamientos de rehabilitación o reducción de daños.

Las razones también son diversas y van desde las responsabilidades que tienen como madres de familia, el rechazo social y el abandono de su pareja e, incluso, de su familia. De ahí la importancia de que las políticas en materia de adicciones deban tomar en cuenta las diferencias por género.


Carmen Fernández Cáceres, directora de los Centros de Integración Juvenil, señaló que además de la ausencia de servicios específicos para las mujeres, los estudios para el desarrollo de programas, modelos de atención y tratamientos farmacológicos se han realizado con hombres y sus respuestas, las cuales son distintas a las de ellas.


En el mismo sentido, Raúl Martín del Campo, director de Planeación del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, comentó que de alrededor de mil análisis hechos sobre programas de reducción de daños, sólo 3 por ciento contienen datos desagregados por género, cuando existen condiciones específicas que se deben tomar en cuenta para cada uno.


La reducción de daños consiste en aplicar medidas, incluidos medicamentos, para las personas que a pesar de la prevención y rehabilitación, seguirán consumiendo sustancias. El especialista refirió la guía desarrollada por los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos, dirigida a la población femenina.


Entre otros aspectos, plantea que se debe despenalizar el consumo, asistir emocionalmente a las mujeres para fortalecer su confianza en sí mismas y que ellas participen en el diseño del programa, además de establecer espacios y horarios exclusivos para atenderlas, así como contar con servicio de guardería para que puedan asistir a los tratamientos sin descuidar sus otros roles sociales.

fhv



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